La imparcialidad en el sistema de tribunales administrativos de Inglaterra y Gales

Por Jorge Castillo Abella

Para que la actuación administrativa sea sometida a un control (de legalidad) los órganos que lo llevan a cabo no tienen que ser necesariamente judiciales. Los jueces, sin duda, controlan a la Administración, pero esto no se debe sino a que reúnen ciertas notas para realizar un control de la administración eficaz y efectivo.

La eficacia en el control requiere dos elementos: que quien controla tenga el conocimiento suficiente como para enjuiciar la actuación administrativa y que goce de la protección de un estatuto de independencia. Por ello, no es imprescindible que sea juez, sino que, al menos, conozca el Derecho que se aplica y pueda actuar de modo independiente, al margen de influencias externas. Continue reading